Piel y Cabello

Piel sensible

Lavanda calma la piel. Incienso restaura. Árbol de Té purifica. Manzanilla suaviza.
Aviso: La aromaterapia es un apoyo complementario al bienestar. No reemplaza consulta medica profesional. Consultá con tu medico ante cualquier duda de salud.

La piel sensible reacciona a lo que otras pieles ni notan: enrojecimiento, tirantez, picazón o ardor con productos que antes toleraba. Es frecuente en cambios de estación, en pieles secas o después de tratamientos.

La Lavanda es la más asociada a calmar la piel y la mejor puerta de entrada. El Árbol de Té aporta un perfil limpio y purificante. El Incienso acompaña con su perfil suave y resinoso. La Manzanilla Romana es la más delicada del grupo, ideal para pieles reactivas, y el Geranio aporta equilibrio con su perfil floral.

Cómo usarlos

Para el rostro, la dilución tiene que ser baja: una gota de Lavanda o Manzanilla Romana en una cucharada de aceite vegetal suave (jojoba o almendras), aplicada sobre la piel limpia y húmeda. Probar primero en una zona pequeña, como la parte interna del brazo, y esperar 24 horas antes de usar en el rostro.

Evitar los aceites cítricos en la piel del rostro: son fotosensibles y pueden manchar con el sol. Y si la piel está muy reactiva, con descamación o lesiones, conviene consultar a un dermatólogo antes de sumar productos.


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