Terrores nocturnos y pesadillas
Aceites esenciales recomendados
Los despertares con angustia son de las situaciones que más desgastan, sobre todo cuando le pasan a un hijo. El niño se despierta asustado, a veces sin recordar qué soñó, y cuesta volver a calmarlo. En adultos también ocurre, normalmente en etapas de mucha carga emocional.
Balance es la mezcla más asociada a sentirse en el suelo y seguro, y es el punto de partida de esta combinación. La Manzanilla Romana es la más suave y reconfortante del grupo, muy usada en rutinas infantiles. El Cedro aporta una base estable y seca, la Lavanda es el clásico calmante, y el Incienso cierra con una nota resinosa y lenta que ayuda a bajar el ritmo.
Cómo usarlos
Con niños, la dosis siempre es menor y diluida: una gota de Manzanilla Romana o Lavanda en una cucharada de aceite vegetal, masajeada en la planta de los pies y en la espalda antes de dormir. Difunde Cedro o Balance (2 gotas) media hora antes de acostarlo, y dejar el ambiente con luz muy baja durante la noche. Si se despierta, el contacto físico y una voz tranquila son la primera herramienta; el aroma acompaña.
Si los episodios son frecuentes, muy intensos, o interfieren con el descanso de la familia, es importante consultarlo con un profesional de la salud.